Parece ser que los componentes del consistorio de Alpuente no tienen muy claro eso de que son los "servidores del pueblo", y no al revés.
Y tampoco deben tener claro que "el pueblo", en este caso, se compone no solamente de Alpuente propiamente dicha sino también de todas las aldeas que conforman la pedanía de Alpuente, esas mismas aldeas cuyos habitantes pagan sus impuestos (que han ido aumentando bastante exageradamente en los ultimos años, por cierto) igual que lo hacen los de Alpuente. Entonces ¿por qué no son tratados todos con la misma atención y cariño por parte de sus "servidores" municipales?
Cuando este verano fuí a pasar unos días a casa de mi familia en El Collado me indigné mucho al ver las injusticias que se cometen impunemente por parte del Ayuntamiento de Alpuente y me llevaron a moverme a nivel administrativo.
Nada más llegar al pueblo ya tuve la primera decepción al ver que los contenedores de basura cercanos a la casa de mi tía estaban completamente llenos y los vecinos tenían que depositar los residuos fuera de ellos. Cualquiera puede pensar que eso no es tan grave, que puede pasar de vez en cuando, etc. Pero cuando ves que al día siguiente de vaciar los contenedores ya vuelven a estar llenos y que los perros, gatos y ratas se alimentan de las basuras acumuladas fuera de los contenedores y que de día el mal olor y la infestación de insectos son importantes creo que cualquiera pensaría que, en este siglo XXI, es una situación bastante grave.
Y lo peor es darse cuenta de todas las deficiencias que confluyen en el sistema de recogida de basuras de las aldeas, en concreto puedo hablar de lo que pasa en El Collado:
- La frecuencia de recogida de los residuos es la misma durante todo el año (tres días por semana). Es decir, el Ayuntamiento de Alpuente no tiene en cuenta en absoluto que en la epoca estival, Semana Santa y Navidades la población de todas las aldeas se multiplica considerablemente y, por tanto, ni aumenta la frecuencia de las recogidas ni dispone contenedores adicionales. Eso se llama falta de planificación, o incluso desidia, en un servicio tan importante para la salud de los vecinos y la imagen del pueblo.
- Actualmente solo hay dos puntos de recogida de basuras y con cinco contenedores en total para todo el pueblo. Hace años retiraron tres contenedores que habían en el otro extremo del pueblo porque el camión de la basura no podía pasar por una calle debido a la construcción de un balcón. Ya hace tiempo que el vecino en cuestión retiró el balcón de su fachada pero los contenedores no han vuelto a su ubicación, con lo que los vecinos de esa zona tienen que llevar sus basuras hasta alguno de los otros dos puntos con contenedores, ubicados en otros dos extremos del pueblo. A eso le llamo yo una total falta de consideración por parte del Ayuntamiento, ya que parece que le importa bien poco que los vecinos, entre los que hay bastantes personas ancianas o impedidas, tengan que cargar con las basuras hasta la otra punta del pueblo.
- Y la desidia también alcanza a los propios encargados de la recogida de las basuras (debe ser una enfermedad contagiosa), porque pude comprobar que, en los 9 días de mi estancia, solo una vez limpiaron completamente los residuos acumulados fuera de los contenedores llenos. Yo a eso le llamo falta de responsabilidad en el trabajo.
-En cuanto al tema del reciclaje pude constatar que Alpuente también debe querer marcar la diferencia con respecto a las aldeas. ¿En concepto de qué los vecinos de las aldeas pagan una tasa independiente por "reciclaje", si no tienen contenedores específicos para separar sus residuos?, ¿acaso las basuras de las aldeas son sometidas a un reciclaje manual en el vertedero?. Lo siento pero no me lo creo. A esto ¿no se le puede llamar "fraude"?.
En cambio, paseando por Alpuente, camino del Ayuntamiento a quejarme formalmente como primer paso del penoso camino administrativo, pude observar que habían contenedores para vidrio y papel, además de muchos contenedores de residuos en general : ¡qué signo de modernidad y civismo de la "villa" en contra de la imagen atrasada de las pequeñas aldeas con su basura por los suelos!.
En esos pocos días pude ver muchas cosas más que me hicieron pensar que esas pequeñas aldeas no se merecen a los representantes que tienen o, mejor dicho, las personas que están al frente del Ayuntamiento no se merecen el cargo que ocupan ni la confianza que han depositado en ellos.
Pero hubo otra "sorpresa" que me dolió especialmente, y fué ver el estado ruinoso en que se encuentra un espacio que construyeron en 1976 los vecinos con sus propias manos y que era un motivo de orgullo para ellos: la Fuente de la Salud. De esa fuente mana, cuando las tuberías no están rotas o embozadas como ahora, un agua de gran aprecio para los vecinos por sus propiedades saludables para el organismo. Dicha fuente incluso figura anunciada en diversas publicaciones como punto de interés para los visitantes del pueblo.
Actualmente el estado que ofrece es penoso: no sale agua de la fuente, el terreno está completamente encharcado y lleno de insectos, el merendero está tapado por las ramas caídas de un árbol, la techumbre que cubre las barbacoas está casi totalmente derrumbada sobre ellas y la balsa que recoge el agua sobrante de la fuente está llena de residuos vegetales en descomposición y de basura. Estoy seguro que en la "villa" de Alpuente nadie encontrará un espacio público en un estadao tan deplorable como ese.
Además hay otro detalle descorazonador sobre este lugar: la balsa que he citado antes no se encuentra vallada, lo cual infringe las normativas en materia de seguridad de los espacios públicos. Pero lo grave del caso es que hace cuatro años la hija pequeña de una prima mía se cayó en la balsa (ya se sabe que los niños hacen lo que no deben, por eso existen leyes y normativas que nos protegen en esos casos) y se salvó de morir ahogada porque estaba acompañada de una hermana mayor que la rescató. El Ayuntamiento fue informado del caso por la familia y se le ha recordado en diversas ocasiones que se tiene que vallar la balsa. Hasta ahora, cuatro años después, han intentado eludir sus responsabilidades al respecto con diversos argumentos e incluso la alcaldesa le dijo a uno de los hermanos de la niña que prefería demoler la balsa para que dejaran de "molestarla" con el tema.
El hecho es que en Alpuente se gastan miles de euros en promocionar las excelencias de la villa, como pasará este fin de semana con las fiestas que recrearán los escenarios de las guerras carlistas, pero en cambio no son capaces de poner una solución tan sencilla como el vallado de una pequeña balsa (de una pequeña aldea, claro está), que impida que pueda ocurrir otro accidente y, esta vez, hasta con un desenlace mortal. ¿Qué nombre tiene eso?. Posiblemente irresponsabilidad criminal.
Para acabar, por hoy, un detalle que demuestra dónde invierte el Ayuntamiento de Alpuente sus esfuerzos y nuestros dineros públicos.
La Diputación de Valencia ha concedido 200.000 €, dentro del Plan de Actuaciones Programadas, a los municipios de la comarca de Los Serranos. Este dinero está destinado a "obras relacionadas con la renovación de las infraestructuras hídricas, la gestión de los residuos, la creación o modernización de polígonos industriales, el embellecimiento y ornato de los cascos urbanos y, en definitiva, para la dotación de infraestrucutras municipales que fomenten el desarrollo y progreso de las poblaciones". Pues bien, según la noticia aparecida en la web "El rincón serrano" a Alpuente se le han concedido 30.000 € que se destinarán totalmente "para la renovación de la red de aguas y pavimentación de la C/ Seda", ... obviamente de la población de Alpuente. Parece ser que el resto de las aldeas no tienen ninguna infraestructura que mejorar, ningún servicio que optimizar y que su desarrollo y progreso son completos y satisfactorios, por lo que no tienen derecho a beneficiarse de ninguna partida de dinero público.
Como he dicho antes yo he empezado un camino a través de la Administración para denunciar estos hechos que me indignan: he mandado una queja al Síndic de Greuges, estoy tramitando las denuncias en la Generalitat Valenciana y haré lo propio en la Diputación, además de buscar otros caminos para que se sepa, dentro y fuera de La Serranía, la discriminación que sufren las aldeas por parte del Ayuntamiento de Alpuente.
Pero una persona sola no hace mucha fuerza en estos casos, por lo que pido a cualquiera que lea ésto y que se sienta identificado con esta problemática que no se quede de brazos cruzados y ponga su granito de arena para mejorar lo que se está haciendo mal. La unión hace la fuerza y el inmovilismo alienta la impunidad.
Podemos ayudarnos entre todos orientándonos con los caminos y soluciones que encontremos, solo hay que querer hacerlo.
Saludos desde Barcelona de un enamorado de esa tierra tan arisca y, a la vez, tan hermosa.
Chema Montorio
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